El verano es un buen momento, siempre y cuando se salga temprano, para organizar planes de senderismo con los niños. Cerca de Madrid existen magníficas rutas que nos ofrece nuestra privilegiada orografía. Es un plan perfecto para salir de la ciudad, respirar al aire libre, hacer un poco de ejercicio y, por supuesto, acabar con un buen picnic. Con estas actividades los niños descubren el mundo, exploran, curiosean, corren… en definitiva, son libres.
Aquí encontrarás las rutas más conocidas y transitadas por los madrileños en la sierra de Madrid o no muy lejos.
Ruta a la Laguna de Peñalara (Cotos)
Declarada la Laguna de Peñalara como Zona de Máxima Protección, el acceso desde Cotos hasta el circo de Peñalara transcurre por un camino empedrado que parte desde el centro de información del Parque Natural de Peñalara.
Según se avanza por el camino, entre pinos, lo primero que se encuentra es la Fuente Cubeiro, y un poco más adelante El Mirador de la Gitana (con una magnífica panorámica de la Cuerda Larga). Poco más adelante los pinos empiezan a escasear y desde el sendero se puede disfrutar de una bonita panorámica del Valle del Lozoya hasta que se llega a la Fuente del Cedrón, última oportunidad para coger agua hasta el final de la ascensión.
Al terminar de bordear la loma aparece el Circo de Peñalara culminado por los picos de Dos Hermanas y Peñalara. Unos metros más adelante se puede coger el camino hacia la laguna de Los Pájaros, pero si se continúa recto se llega a la Laguna Grande Peñalara por un camino que está entarimado en sus últimos 500 metros para proteger el entorno.
Aunque toda la ruta se realiza ascendiendo, es muy sencilla y apropiada para recorrerla con niños. Entre la subida y la posterior bajada se puede pasar toda una jornada perfectamente (comiendo unos bocadillos por el camino). No hay que asustarse por pasear al final del recorrido rodeado de vacas.
Camino Schmidt (Navacerrada)

El Camino Schmidt es todo un clásico entre las rutas más transitadas en la Sierra de Madrid. Se trata de un recorrido de baja dificultad con una distancia de unos 14 km que une el Puerto de Navacerrada con Cercedilla pasando por el Pinar de Valsaín y el Valle de la Fuenfría. Para recorrerlo es recomendable estacionar el coche en la estación de tren de Cercedilla y coger un tren hasta el Puerto de Navacerrada.
El camino se inicia desde la Residencia de Cogorros, al pie de la pista de esquí El Escaparate, desde donde se toma un camino que transcurre por los Pinares de Valsaín. Siempre se deben seguir las indicaciones y los puntos amarillos en los árboles.
Tras tres kilómetros avanzando por la ladera de los Siete Picos, se llega a un camino ascendente que conduce a Collado Ventoso, donde se abre un claro en el pinar y comienza un descenso pronunciado y pedregoso. Cuando se cruza la Calzada Romana de la Fuenfría, hay que seguirla hacia la izquierda y un poco más adelante se desciende hasta el Arrollo de la Fuenfría. Tras cruzar el arrollo y continuar en paralelo a él, se accede a otro tramo de calzada romana que un poco más adelante se convierte en carretera asfaltada. Desde allí faltan cuatro km para llegar a la estación de Cercedilla. Es recomendable para niños mayores de 11 años siempre acompañados.
Ruta a la Cascada del Purgatorio (Rascafría)

El recorrido de la Ruta a la Cascada del Purgatorio se encuentra en el Valle de El Paular, en Rascafría, y es verdaderamente espectacular desde su inicio, en el Puente del Perdón, hasta el final, en el Monasterio de El Paular. Transcurre entre bosques de robles y pinos hasta que se adentra en la ribera del Arrollo del Agullón, una de las zonas de mayor valor ecológico del valle. Finalmente se llega hasta la Cascada del Purgatorio donde se encuentran dos espectaculares saltos de agua que forma el río. La duración de la ruta es de aproximadamente dos horas.
Para llegar hay que coger la A1 hasta la salida 69, donde se toma la M604 en dirección Rascafría. Una vez cruzado el centro urbano se continúa por la misma carretera hasta el km 27,6.
Senda del Embalse de los Morales (Sierra Oeste)

La Senda del Embalse de los Morales se encuentra situada en el municipio de Rozas de Puerto Real, en plena Sierra Oeste de Madrid. Para llegar se coge la carretera M501 y una vez pasado San Martín de Valdeiglesias se coge el desvío hacia el pueblo de Casillas. Enseguida se encuentra un camino de tierra que conduce hasta el embalse y allí hay un parking.
Se trata de una senda de 3,3 km, desde la que se puede contemplar unos preciosos paisajes, que transcurre entre uno de los mayores castañares que hay en España y su recorrido es muy sencillo para los niños. Una buena excursión para completar una mañana con los chicos.
Ruta del Agua en el Embalse de la Puente (Hoyo de Pinares)

En el abulense pueblo de El Hoyo de Pinares, se encuentran situados dos embalses que retienen las aguas del río Becedas. Saliendo desde el mismo pueblo, transcurre la Ruta del Agua que recorre ambos embalses (el primero de ellos es el conocido como Embalse de la Puente) en un sendero muy sencillo de recorrer. En el entorno del Embalse de la Puente hay un área recreativa con mesas para comer. Un lugar idóneo para pasar una jornada completa con los niños.
El acceso hasta la presa en coche se realiza cogiendo la carretera AV502 que une las localidades de El Hoyo de Pinares con Navalperal de Pinares, desde la que se debe coger un camino de tierra que nos llevará hasta el área recreativa.
Consejos para hacer senderismo con niños
Lo primero es adaptarse a la edad del niño. Cuando no caminan evidentemente hay que llevarles en mochilas y realizar paseos cortos y relajados. A partir de los 3 años es cuando ya están listos para iniciarse en rutas cortas que iremos incrementando a medida que vayan creciendo.
Llevar preparado el itinerario estudiando bien el terreno, las distancias, el tiempo que va a hacer, los lugares para descansar, los posibles atajos y los desniveles.
Crea algunas expectativas preparando la ruta juntos. Enséñale alguna foto de lo que vamos a visitar, cuéntale curiosidades y prepara la mochila con el niño. Confía en el niño dejándole que se prepare su propio kit de explorador y lo lleve él mismo para que disfrute plenamente de la aventura.
Infórmate de los lugares que vais a visitar para poder contarle curiosidades y evitar que la excursión sea un rollo. Pero eso sí, adáptate a su ritmo, sin prisas, preparados para jugar en cualquier momento o descansar. Déjale que explore y se ensucie (el grado de suciedad de un niño es directamente proporcional a su grado de diversión)
Y por último, utiliza el equipamiento adecuado que no es un paseo. En cuanto al calzado asegúrate de que tenga suela gruesa, antideslizante con dibujo profundo y que proteja frente a las torceduras de tobillo. No lo estrenes en la misma excursión. Los calcetines bien ajustados al pie para evitar rozaduras, si es posible sin costuras y evitando los materiales sintéticos.
Carga la mochila con cantimplora, gafas de sol, gorra, brújula y mapa, teléfono móvil, protección solar y un pequeño botiquín para posibles heridas. Además, aprovisionaros de los correspondientes bocatas, galletas y chuches.