Los primeros años de vida son fundamentales en el desarrollo de cualquier persona. En esta etapa se construyen las bases emocionales, cognitivas y sociales que acompañarán a los niños durante toda su vida. En Sapienza School, una escuela infantil situada en Tres Cantos, el proyecto educativo parte precisamente de esa idea: acompañar a los niños de 0 a 3 años desde el respeto, el vínculo y el aprendizaje a través del juego.
Al frente del centro se encuentra Andrea Fernández López, directora de la escuela desde 2025 y maestra de educación infantil. Su visión de la educación en esta etapa se resume en dos valores que atraviesan todo el proyecto: el respeto a la infancia y el amor.
“Los valores de la escuela son el respeto a los niños y el amor”, explica.
Desde esa base se construye un modelo educativo inspirado en la disciplina positiva, que pone el foco en comprender, respetar el ritmo de cada niño y adaptar el acompañamiento educativo a sus necesidades.

Este proyecto educativo también cuenta con el respaldo de una fundación sin ánimo de lucro que impulsa iniciativas vinculadas a la educación alternativa
Educar con límites y respeto
Uno de los principios más llamativos del proyecto educativo de Sapienza School es la forma en la que acompaña a los niños y niñas de su escuela, la forma en la que se abordan los conflictos dentro del aula y se utilizan los límites en la educación.
La idea no es eliminar las normas, sino explicarlas y acompañarlas. En la escuela no se utilizan represalias, sino lo que Andrea Fernández denomina consecuencias naturales.
La idea es que el niño no actúe por obligación, sino que aprenda a partir de lo que le ocurre. Por ejemplo, si decide no comer, la consecuencia natural es que tendrá hambre más tarde. De esta manera, no se trata de imponer normas, sino de ayudarle a darse cuenta de que sus decisiones tienen efectos. Así, poco a poco, va comprendiendo la relación entre lo que hace y lo que sucede después.
Los límites, cuenta, siempre deben ir acompañados de una explicación. De este modo los niños y niñas interiorizan el significado de las normas, dejando de verlas como una imposición y empezando a darles sentido.
“El vínculo se construye desde el juego, no desde la exigencia”

El día a día en Sapienza School se basa en el movimiento libre. Los niños exploran el espacio, manipulan objetos, juegan y experimentan con libertad.
Los materiales que utilizan en el aula siguen en gran medida la filosofía Montessori, con objetos de madera y propuestas de vida práctica organizadas en bandejas que invitan a las niñas y niños a manipular, descubrir y repetir acciones.
Sapienza School Tres Cantos, además, sigue las metodologías Pickler, relacionada con el movimiento libre; y Waldorf, que apuesta por un entorno de aula basado en materiales de madera.


El aprendizaje no se plantea desde la obligación, sino desde el juego.
Esto no significa que no haya estructura o intención educativa. Aunque los niños tengan libertad para explorar, cada actividad está diseñada con un objetivo concreto. De este modo, el juego se convierte en una herramienta que guía y da sentido al proceso de aprendizaje.
El vínculo con el adulto de referencia
En una escuela infantil, la relación entre el niño y su profesor tiene un papel esencial. En Sapienza School Tres Cantos se trabaja especialmente este vínculo, que consideran clave para el desarrollo emocional de los pequeños. “Se crea un apego muy especial con la profesora”, explica Andrea Fernández.

Este apego, lejos de ser un problema, puede convertirse en una ventaja cuando los niños pasan posteriormente al colegio pues, cuando existe una relación de confianza con el adulto de referencia, los niños desarrollan mayor seguridad emocional y la transición a nuevas etapas suele ser más sencilla.
Un proceso de adaptación progresivo
La adaptación a la escuela infantil es uno de los momentos más delicados para las familias. En Sapienza School se plantea como un proceso gradual y muy acompañado.
Todo comienza con una reunión con la tutora, en la que se conocen el equipo educativo, los padres y el niño.
Después, las familias son invitadas a entrar al aula durante el periodo de adaptación. Lo habitual, explica la directora, es que los padres o madres puedan acudir durante un tiempo todos los días y compartir un rato dentro del aula, la cual se convertirá poco a poco en su espacio seguro.
Este proceso puede extenderse aproximadamente un mes, siempre adaptándose a las necesidades de cada familia y de cada niño.
Andrea Fernández también señala que cuando los bebés comienzan en la escuela con muy pocos meses, la adaptación puede ser más compleja porque todavía necesitan un apego más fuerte con la madre. Por eso, lo ideal es empezar juntos este proceso, entre escuela y familia, donde con el paso del tiempo Sapienza se sentirá como hogar.

Una relación cercana con las familias
La relación con las familias es otro de los pilares del proyecto educativo.
A diferencia de otros centros, Sapienza School Tres Cantos no organiza jornadas de puertas abiertas masivas. Prefieren un enfoque más cercano con reuniones personales para cada familia que quiere conocer su escuelita interesada.
La intención es poder escuchar con calma sus dudas, explicar el funcionamiento de la escuela y crear desde el primer momento una relación de confianza.
Alimentación saludable y actividades educativas

La vida cotidiana en la escuela incluye también otros aspectos importantes para el desarrollo de los niños.
La alimentación se basa en comida tradicional, eliminando fritos y productos ultraprocesados. El objetivo es ofrecer una dieta equilibrada y saludable desde los primeros años.
Además, el centro cuenta con una persona nativa que habla inglés, lo que permite que los niños escuchen el idioma de forma natural dentro del entorno de la escuela.
Un patio exterior para explorar y jugar
Las instalaciones del centro cuentan con un espacio especialmente importante para el juego y el movimiento.
Sapienza School dispone de un patio exterior de 300 metros cuadrados de uso exclusivo para la escuela, donde los niños pueden jugar al aire libre y seguir explorando el entorno con libertad.
Este contacto con el exterior forma parte también del planteamiento educativo del centro, donde el movimiento y la experimentación tienen un papel fundamental.