Hay un conflicto tremendo en el caso de Montessori Tres Cantos. Su anterior gestor y fundador, Abraham Izquierdo, ha acusado públicamente en diarios nacionales y en TVE al nuevo gestor, Diego Guerrero, de adeudarle 45.000 €.
Estas acusaciones en prensa han causado una gran preocupación en las familias y están provocando que algunos padres no renueven matriculaciones para el próximo curso.
En Qué Hacer con los Niños nos hemos puesto en contacto con las dos partes y hemos tratado de desenmarañar las dos versiones.
Izquierdo vendió la Unidad Productiva para salvar al colegio de la quiebra
Hace unos dos años, la empresa que dirige Diego Guerrero se acercó a Abraham Izquierdo para intentar reflotar el colegio Montessori Village Tres Cantos que estaba pasando dificultades financieras, y que después de ocho años estaba a punto de la quiebra.
Fruto de este acuerdo decidieron que la sociedad propietaria del colegio aportase la unidad productiva a la empresa Alternative Education, dirigida por Diego Guerrero. A cambio, esta última se quedaría con ciertos pasivos y obligaciones, y Abraham Izquierdo y sus socios con el 40 % de la nueva sociedad.

Nunca se llegó a traspasar completamente la Unidad Productiva
Según especifica la ley, para que la venta de una unidad productiva del ámbito educativo se realice, hay que traspasar a la nueva sociedad la Autorización de Centro y que el contrato de arrendamiento esté a su nombre, entre otros.
En caso contrario, la nueva sociedad no puede recibir las becas y las sigue ingresando la antigua sociedad, la de Abraham Izquierdo y sus socios.
“La cuenta de mi banco se chupaba las becas del colegio”, dice Abraham Izquierdo
Según ha reconocido el propio Abraham Izquierdo a Que Hacer con los Niños, en este tiempo recibió más de 170.000 € “aunque él (se refiere a Guerrero) indicaba donde asignar cada dinero”.
Sin embargo, parte de este dinero se utilizaba para pagar un préstamo que tenía la sociedad de Abraham Izquierdo, la anterior propietaria del colegio. Y el problema está ahí. “Este préstamo está en mi sociedad, en la misma cuenta donde se reciben las becas y, entonces, cuando llegan el banco chupa ese dinero”, declara Izquierdo.
Puestos al habla con Diego Guerrero nos dice que «Abraham pretendía que nos hiciésemos cargo de sus deudas, cuando él no había cumplido dos de las condiciones más importantes del contrato de aportación de la unidad productiva: tener a nombre de la sociedad la Autorización de Centro y el contrato de arrendamiento. Y estas dos cosas, dos años después de firmar en notaría siguen a nombre de su sociedad”.

Izquierdo lleva un año sin pagar el alquiler del colegio a pesar de haber recibido 170.000 €
Abraham Izquierdo aduce que cuando murió la propietaria, los herederos pidieron más tiempo para realizar un nuevo contrato con el que estaban de acuerdo “pero lo cierto es que cuando vieron las noticias decidieron no renovar dicho contrato”.
Izquierdo acusa a Guerrero de no pagar el alquiler al propietario del centro, algo que no puede hacer ya que sigue estando a nombre de la anterior sociedad, que es la que recibe ese dinero.
“La sociedad de Abraham Izquierdo -replica Guerrero- es la única que puede pagar el arrendamiento del colegio ya que el contrato está a su nombre, y además recibe suficientes fondos de las becas y los utiliza para pagar sus créditos. Ha cometido una absoluta ilegalidad, nos ha generado cuantiosas pérdidas y ahora mismo estamos preparando una querella penal”.
Diego Guerrero alega, además, que «viendo que pasaba el tiempo y que Abraham Izquierdo y sus socios no cumplían con las condiciones imprescindibles para cumplir con el contrato, hace unos meses se le requirió por burofax la retrocesión de la operación, a lo que se ha negado».
Duras acusaciones de Izquierdo a Guerrero
Abraham Izquierdo ha acusado a Guerrero en los medios que los profesores “no saben cada mes si van a cobrar y las familias no saben si el colegio permanecerá abierto”.
Puestos al habla con el equipo docente de Montessori Tres Cantos tenemos constancia que todos los profesores cobran su sueldo regularmente, y con un salario y condiciones por encima de lo que ahora exigen los maestros de educación infantil de la mayor parte de España, y que se encuentran en plena movilización laboral.
En cuanto a la incertidumbre del futuro del centro, Diego Guerrero reconoce que esta campaña insólita ha creado numerosos problemas y preocupación entre las familias, pero afirma que están «luchando con todas las fuerzas para revertir esta situación y que este magnífico colegio, con un equipo docente increíble, continúe dando una enseñanza excelente, modelo de la educación alternativa en España”.