Comer en un rodizio brasileño es una experiencia que sorprende gratamente si no has ido antes por muchas razones. Lo primero de todo es que los carnívoros probarán una gran cantidad de cortes y clases de carne diferentes y, si el restaurante es bueno, de una gran calidad. Pero además, lo bueno es que los camareros van pasando continuamente con un gran espeto en el que tienen insertadas las piezas recién salidas de la parrilla y cortan tajadas a voluntad del comensal. Y lo tercero, y para mi más importante, es que puedes comer unos cortes que en España no se realizan exactamente igual, como las cada día más populares picanha, maminha, alcatra o mi plato preferido, la deliciosa costela.
Bajo mi punto de vista el restaurante Guanabara, al que he ido muchas veces, es el mejor rodizio de Madrid, y eso que estuvo una temporada cerrada, aunque no el local de Barcelona. Eso sí, volvió con más brío, con nuevo nombre pero con la misma calidad de siempre. La decoración del local es muy bonita y agradable.

El sistema de Guanabara es igual al resto de estos restaurantes brasileños. Por si no habéis estado antes os lo explico. Vayamos por partes para que conozcáis el funcionamiento de este tipo de establecimientos tan típicos en el país de la samba. Una vez que te han acomodado en la mesa, vas al buffet y tú mismo escoges los entrantes que te apetecen dentro de una gran variedad. Hablamos de ensaladas exóticas de todos los tipos, susi, embutidos y otros platos calientes brasileños entre los que se incluye la tradicional feijoada, alubias negras que se suelen acompañar de arroz blanco.
Una vez que has terminado con los entrantes empiezan a desfilar las carnes. Para ello te dan un disco con dos colores, una cara verde que quiere decir que quieres más carne, y otra roja que significa que de momento no, una forma de dosificarte en tiempo y elección de las carnes, sin tener que decir al cortador que de momento si o no quieres más. Y, aunque lo ideal es probar todas, los menos comilones es mejor que seleccionen sus preferidas, ya que puede probarse hasta 17 tipos diferentes.
La selección de carnes los festivos y por la noche es espectacular

Si vas a Guanabara a mediodía de lunes a jueves encontraremos en el menú picanha, alcatra, costilla premium (costela), longaniza gaucha, lombinho marinado, morcilla, contra filé al ajo, maminha, entraña y sobrecoxa de frango.
Pero por la noche, los festivos o fines de semana, incluidos los viernes, la oferta de carnes se incrementa en otros 7 tipos de carne más: lomo alto, fraldinha, corazones de pollo, lomo bajo, filé mignon, baby beef y costilla de cordero.
Y de postre puedes probar ‘Memorias de Brasil’ una degustación de 5 mini postres y dulces brasileños,
Caipirinha Cheesecake, una delicada mousse de queso, lima y un toque de cachaça servida con crumble de galleta y ralladura de lima, el Quindim, un tradicional postre del noroeste de Brasil hecho a base de yema de huevo, azúcar y coco rallado, o la Mousse de maracujá un cremoso y refrescante dulce preparado con jugo de maracujá.

Pero si quieres algo superespecial pide un Açaí Bowl, con frutas con base de açaí, plátano y fresa; cubierto por fruta de temporada, granola de chocolate y coco rallado.
Los fines de semana por la noche, al menos cuando he estado, suele haber actuación en vivo para amenizar la velada. Puedes terminara (o empezar) con unas estupendas caipirinhas.
Guanabara dispone también de menús infantiles y vegetarianos y permite reservar sus salones para eventos privados.