En Qué Hacer con los Niños estamos haciendo una investigación exhaustiva sobre las declaraciones de los autodenominados afectados por Diego Guerrero, y las causas objetivas de los cierres de algunos colegios Montessori y otras acusaciones contra él.
En las últimas semanas aparecieron en distintos medios acusaciones contra Diego Guerrero, gestor de Seed Education, sociedad que participa en varios centros educativos que utilizan la metodología Montessori, de haber cerrado 8 colegios de forma arbitraria y de pronosticar el cierre de otros más. Las denuncias fueron realizadas en varios medios escritos y televisiones por el citado grupo autodenominado afectados por Guerrero.
La pasada semana Qué Hacer con los Niños publicaba un reportaje en el que se refutaban muchas de las acusaciones de Abraham Izquierdo, fundador del colegio Montessori Tres Cantos.

Aunque anteriormente había acusado a Guerrero de no pagar el alquiler del colegio durante 1 año, los documentos a los que accedimos demostraron que en realidad el contrato estaba a nombre de la sociedad participada por Izquierdo y que era la responsable de pagar los alquileres. El motivo es que su empresa es la que sigue teniendo el derecho a cobrar las becas de la Comunidad de Madrid, y sigue siendo además titular del centro educativo a pesar de los múltiples intentos por cambiar esto por parte de los nuevos gestores, después de 2 años de haber aportado teóricamente la unidad productiva a la empresa representada por Guerrero. Además, confirmamos que había recibido en este tiempo por encima de 170.000€ por diversos conceptos, y que parte de los mismos habían sido destinados al pago de los créditos que tiene su sociedad en lugar de abonar el alquiler del local.
Akua Montessori, ahora Amalur, no está cerrado, sigue funcionando

Ahora profundizamos en la historia de Akua Montessori, que es realmente rocambolesca, y en la que aparecen nuevos personajes como Marc Vilaregut y Paula Salinas, con una forma de actuar ciertamente inefable. Quedémonos ahí y vayamos por partes.
El 20 de abril de 2024 la sociedad Educación Akua S.L fue declarada en concurso obligado, y parece que terminará siendo culpable, instado por sus acreedores, con unos pasivos de casi 2 millones de euros. En ese momento, la Administración Concursal decidió poner en venta la Unidad Productiva del colegio, con el objetivo de asegurar la continuidad de la actividad docente, proteger el empleo del mayor número posible de profesores y obtener dinero para hacer frente a los acreedores.
La Administración Concursal subastó dicha Unidad Productiva a la que se presentaron dos grupos:
- Masachu, S.L., proyecto liderado entre otros por Marc Vilaregut, que era precisamente el propietario del inmueble donde radicaba el centro Akua Montessori y Paula Salinas, asesora de Ongs y que había fracasado en el intento de controlar otro centro Montessori cerca de éste, a pesar de haber utilizado prácticas arteras, según la documentación que obra en nuestro poder.
- Formación Educativa Respetuosa, S.L., cuyo gestor era Diego Guerrero.
El 22 de mayo de 2024, el Magistrado Juez del Juzgado Mercantil nº8 de Barcelona adjudicó la unidad productiva a la empresa representada por Diego Guerrero explicando que:
“Respecto de las dos ofertas recibidas, considero que la que es más idónea económicamente la que presenta Formación Educativa Respetuosa, S.L. Supone un pequeño ingreso en efectivo en la masa activa, así como la asunción de un número mayor de pasivos y trabajadores (9), lo que determina también que la incidencia de los despidos del resto de la plantilla será menor en la masa pasiva”.
La adjudicación del juez concursal enfureció a Marc Vilaregut y Paula Salinas

Pero esta decisión no sentó bien al grupo formado por Vilaregut y Paula Salinas, quien desde el minuto cero se pusieron a maniobrar para que el proyecto de los nuevos adjudicatarios fracasase.
Lo primero de todo fue una comunicación directa de Marc Vilaregut a Diego Guerrero en el que le conminaba a que cesase en el proyecto de rescatar Akua Montessori, ya que como casero tenía planes más importantes. Desde abrir un relevante proyecto geriátrico con un gran grupo a vender el inmueble por 3,5 millones de euros.
Pero Guerrero rehusó la oferta y continuó con el desarrollo de Akua. “En el momento que rechacé su idea nos presionó para que dejásemos el proyecto educativo Akua Montessori y empezó un infierno”, afirma Diego Guerrero.

Según nos ha acreditado con mails y documentos en su poder, “tanto Marc como Paula comenzaron una guerra de desprestigio comunicándose con las familias difamándonos, presentando en espectaculares vallas al colegio como propiedad en venta y repartiendo octavillas en el propio centro con mensajes alarmantes para las familias”.
En el mismo texto del informe del concurso de acreedores se apunta como causa de solicitud de concurso presentado posteriormente por la sociedad adjudicataria de Akua representada por Guerrero, que “Por desgracia, la propiedad del inmueble inicia todo tipo de acciones para darle mala publicidad al colegio, con el fin de que las familias no continúen con la educación de sus hijos en ese colegio, lo que conlleva la disminución de ingresos”.
Como consecuencia de este boicot se comenzaron a anular las matriculaciones para el curso siguiente, a devolver las mensualidades del actual y a retirar familias a sus hijos del colegio, menguándose en gran medida los recursos de Akua, y provocando retrasos en el pago del alquiler y en otros conceptos.
Cómo se organizó el ‘golpe de estado’
Aquí viene, sin embargo, la acción más controvertida, según nos cuenta Guerrero. “Como cayeron en picado las matriculaciones tras la campaña que habían iniciado, hubo retrasos en el pago del alquiler. La sociedad de Marc comunicó en el cole a una profesora la demanda de desahucio por los retrasos, pero esa comunicación ‘se traspapeló temporalmente’, y no se hizo por escrito en la sede social, como manda la ley, lo que les impidió solventarlo sin presentar concurso».
“El resultado fue devastador -continúa Guerrero- ya que el juzgado acordó el desahucio. La comunicación por parte de la propiedad a las familias de esto y la publicación y entrega en la puerta del colegio de unos panfletos en español e inglés por el que comunicaban que Akua Montessori dejaría de existir y que no se les ocurriese a los padres pagar ninguna matrícula, dio la puntilla mortal al colegio».
Tal y como señala el pasquín firmado por Marc Vilaragut:
“Dada esta situación, recomendamos encarecidamente a las familias que NO realicen pagos de matrícula en este momento”.
Además, Vilaregut reconocía en este documento entregado a la familias que Salinas y él llevaban un año preparando el ‘golpe de estado’. El folleto continuaba:
“A pesar de estas dificultades, los propietarios del inmueble, junto con un nuevo proyecto educativo —Amalur Montessori School, dirigido por Paula Salinas—, que ha sido cuidadosamente desarrollado durante más de un año, han estado trabajando para garantizar la continuidad educativa de los estudiantes y ofrecer una experiencia de aprendizaje de alta calidad en estas mismas instalaciones desde el día siguiente.
Les invitamos a asistir a una jornada de puertas abiertas (Open House) el 5 de abril a las 11:00 h para conocer más sobre Amalur Montessori School. Si desea asistir o recibir más información sobre el proyecto, puede contactar con Paula”.
Todo esto se realizó mientras Akua intentaba continuar su actividad con normalidad. Pero como consecuencia de estas acciones la sociedad representada por Guerrero se vio abocada a solicitar el concurso de acreedores y dejar en manos de nuevo de una administración concursal el control del colegio.
Al poco tiempo, la sociedad de Paula Salinas se hizo con el colegio, y en connivencia con Marc Vilaregut, crearon el nuevo colegio en las mismas instalaciones y con los activos de Akua, denominado Amalur Montessori School.
Quiénes son los protagonistas del culebrón


Marc Vilaregut Andreu, administrador único de Comaresme S.A., sociedad propietaria del inmueble del colegio Akua (ahora Amalur), es especialista en marketing digital. Desde hace tres años dice en su cuenta de Linkedin que es consultor independiente. Anteriormente ha trabajado en empresas, nunca más de 3 años como: Alcon, Adam Foods, Netsense y Paked.cat.
Paula Salinas se ufanaba en una carta enviada a las familias en 2024, cuando quería quedarse con otro centro Montessori pero que no consiguió, que era doctora en Economía especializada en Educación y que impartía clases sobre esta materia en un máster de economía en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). En su Linkedin, sin embargo, constata que fue profesora de microeconomía y estadística avanzada desde el 2011 a enero 2019 en UAB, pero no dice nada de su actividad lectiva actual. Además, afirma que es empresaria, y que dirige la empresa KSNET, dedicada a asesorar a administraciones públicas y ONGs, sobre temas relacionados con las políticas públicas.
Demanda penal de Diego Guerrero
El 9 de junio de 2025 la sociedad representada por Diego Guerrero presentó una demanda pernal por estos hechos contra Marc Vilaregut Andreu, Paula Salinas y la sociedad arrendadora de Akua (Comaresme) por que “Los denunciados han hablado con muchos de los padres de los alumnos, les han enviado emails, y han puesto una valla de publicidad para conseguir que nadie se matricule en el presente curso y que los que estaban matriculados se fueran o abandonaran».
«Esta actividad -continúa el escrito de la demanda- puede encuadrarse en un delito de coacciones del art. 172 del código penal, ya que impide a mi mandante el desarrollo de su actividad compeliendo a los padres, alumnos, clientes y trabajadores a que abandonen el colegio, o en todo caso un delito de extorsión del art. 243 en grado de tentativa, y un delito de corrupción en los negocios entre los particulares del art. 286 Bis. Y en todo caso al suspenderse la ejecución del desahucio se está incurriendo en la “realización arbitraria del propio derecho” art. 455 CP.
«Se da la circunstancia que por culpa de la mala publicidad mi mandante ha tenido que presentar concurso de acreedores, al haber abandonado el colegio múltiples alumnos por los hechos que aquí se narran, dejando un gravísimo perjuicio, deudas con profesores, seguridad social, etc.”
Según nos han informado, a día de hoy su equipo jurídico esta considerando si se amplía esta, al haberse puesto en marcha ya Amalur en las instalaciones de Akua, como la demanda original ya avisaba que pasaría.
En el informe del concurso de la sociedad representada por Diego Guerrero, la administración concursal estima que esta compra le ha supuesto a su sociedad unas pérdidas de más de 380.000€, y además de las pérdidas esta podrá solicitar daños y perjuicios.
«Lo más curioso es que el actual colegio Amalur realiza su actividad en las instalaciones donde estaba Akua, y esto podría suponer entre todas la posibles irregularidades o delitos cometidos, un peligro para los niños, ya que el colegio Amalur podría estar operando de forma irregular y sin licencia», señala Guerrero.