La Confederación de Sindicatos de Trabajadoras y Trabajadores de la Enseñanza (STEs-i) ha organizado una manifestación para trasladar su preocupación por el enfoque que está adoptando la nueva Formación Profesional. Fundamentalmente rechazan la colaboración público-privada.
Desde STEs-i consideran que la nueva FP dual ha sido diseñada “para responder principalmente a intereses empresariales”, desplazando progresivamente el peso de la formación hacia las empresas y dejando en un segundo plano la formación integral, cultural y humanista del alumnado.
En este sentido, desde este sindicato han advertido de que el nuevo sistema está orientado «hacia modelos vinculados al emprendimiento y al trabajo autónomo».
Quejas por el trabajo administrativo de los profesores
Este sindicato ha recordado algunos de los resultados de su macroestudio estatal sobre las principales preocupaciones del profesorado de Formación Profesional, realizado con la participación de 13.213 docentes de toda España.
Según los datos recabados, el 95,27 % del profesorado considera que la excesiva burocracia resta tiempo a la preparación de las clases y a la atención del alumnado, convirtiéndose en la principal preocupación del colectivo. Asimismo, el 86,75 % sostiene que las elevadas ratios dificultan una atención adecuada a la creciente diversidad del alumnado.
El estudio también refleja una creciente preocupación por el clima de convivencia en las aulas. En concreto, el 80,11 % del profesorado valora el clima de trabajo como conflictivo y percibe un incremento de las agresiones verbales y/o físicas por parte del alumnado. En el caso de la FP de Grado Básico, esta percepción alcanza el 91,77 %.
Además, el 74,53 % considera que no dispone de los recursos necesarios —espacios, materiales y tecnología— para ofrecer una educación de calidad, mientras que el 86,38 % percibe una falta de respaldo suficiente por parte de la Administración educativa.
Reclamación de más recursos y estabilidad para la FP pública
STEs-i también ha reclamado una mayor inversión en instalaciones y equipamientos para adaptar los centros públicos a las necesidades técnicas actuales, una reducción de ratios en talleres y aulas prácticas, más estabilidad para las plantillas docentes y medidas que permitan simplificar la carga burocrática derivada del nuevo sistema.
Asimismo, la organización sindical ha defendido que la implantación de la nueva ley de FP debe ir acompañada de estándares de calidad suficientes tanto en la modalidad presencial como online.
Esta organización sindical es la que tiene mayor implantación en el sector de la enseñanza pública, pero muy muy lejos en la enseñanza privada de FETE-UGT, FSIE y FE-CCOO.