El nuevo Estatuto del Becario 2025 promete marcar un antes y un después en la formación práctica en España. Este anteproyecto de ley, impulsado por el Ministerio de Trabajo y Economía Social, busca garantizar prácticas más justas, tuteladas y, en muchos casos, remuneradas, poniendo fin al uso abusivo de los ‘falsos becarios’.
Qué es el nuevo estatuto del becario
El texto, fechado en diciembre de 2024, regula por primera vez de forma clara las actividades formativas no laborales en empresas. Su objetivo es evitar que las prácticas se utilicen para sustituir puestos de trabajo, delimitar derechos y deberes de los estudiantes y ofrecer más garantías legales y económicas.
Según el documento oficial, el Estatuto nace del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y del compromiso de España con la Unión Europea para mejorar la calidad del empleo juvenil.
En palabras simples: ya no valdrá con ‘venir a aprender gratis‘, sino que las empresas deberán demostrar que las prácticas tienen un fin formativo real.
¿Van a pagar las prácticas?
La pregunta más repetida tiene una respuesta matizada: sí, en muchos casos empezarán a ser remuneradas, aunque no todas.
El anteproyecto establece que:
- Las prácticas intensivas de FP deberán tener compensación económica obligatoria.
- En el resto de casos (universitarias y formativas), las empresas deberán compensar los gastos de transporte, manutención o alojamiento, especialmente cuando no haya otra ayuda.
- Además, todas las prácticas —remuneradas o no— deberán cotizar a la Seguridad Social, lo que reconoce derechos como las bajas médicas o la cobertura en caso de accidente.
En definitiva, las prácticas sin ningún tipo de compensación económica tienden a desaparecer progresivamente, y el modelo apunta a una transición hacia becas con retribución mínima o ayudas equivalentes.
Cuándo entra en vigor
El Estatuto del Becario 2025 aún no ha sido aprobado de forma definitiva: está en fase de anteproyecto.
El Ministerio prevé que el texto se someta a audiencia pública y dictamen del Consejo Económico y Social antes de su aprobación final por el Consejo de Ministros, previsiblemente durante 2025.
Una vez aprobado y publicado en el Boletín Oficial del Estado (BOE), entrará en vigor al día siguiente.
Hasta entonces, seguirá aplicándose el Real Decreto 1543/2011, aunque el nuevo texto ya marca el camino hacia una regulación mucho más garantista y transparente.
Qué derechos ganan los estudiantes
Entre las principales novedades destacan:
- Compensación de gastos para quienes realicen prácticas sin salario.
- Descansos y acceso a servicios del centro de trabajo, igual que cualquier empleado.
- Protección frente a acoso o violencia, siguiendo el Convenio 190 de la OIT.
- Inclusión automática en la Seguridad Social, con cobertura de accidentes.
- Creación de una Comisión de Seguimiento de la Formación Práctica para vigilar su cumplimiento.
Además, la Inspección de Trabajo tendrá poder sancionador para controlar que las prácticas no se usen como empleo encubierto.
Un paso más hacia unas prácticas dignas
Con este nuevo marco, España se acerca a un modelo más justo, donde formarse y trabajar no sean sinónimos de precariedad.
El Estatuto del Becario supone una oportunidad real para que los jóvenes adquieran experiencia con derechos, sin sustituir a trabajadores ni asumir tareas que no les corresponden.
Aunque todavía no está en vigor, el mensaje es claro: las prácticas del futuro serán remuneradas, formativas y transparentes.
Síguenos en nuestro canal de WhatsApp para recibir más planes y noticias en tiempo real.